Devastadora sospecha que invade todos y cada uno de mis pensamientos, que deja paso a la duda con cada palabra o cada gesto. Inevitable decepción que se acerca cada vez más sin que nadie sea capaz de frenarla.
De nuevo la confianza lamiéndose las heridas y cosiéndose grietas abiertas con la esperanza se ser cerradas, y es que esperan ser aliviadas con un "todavía sigo aquí" o con un "aún no me he marchado" sin que yo te suplique que lo hagas.
Sístole y desastre
martes, 17 de diciembre de 2013
domingo, 15 de diciembre de 2013
Todas las cosas que te mereces.
Sé que tienes miedo. Sé que estas asustada. Sé que piensas y
piensas, que le das mil vuelta a la cabeza a cada palabra que sale de su boca,
a cada caricia y a cada beso. Sé que estas asustada por lo que pueda pasar, que
puede que esto acabe de la misma manera que empezó, de improviso, o que por el
contrario puede que siga para adelante y se convierta en una cosa seria. Con
miedo a la monotonía, a la rutina…
Lo sé, yo también lo he sentido. Pero es lo que toca. Tienes
que darle tu corazón y con él la confianza de que no te lo destroce.
Si te merece de verdad, lo tomara en sus manos y lo guardara
como lo que es, un tesoro. Rojo, brillante y latiendo por él. Si por el
contrario lo rechaza y te lo devuelve tranquila, no pasa nada, cógelo con tus
manos, míralo y dile con la más amplia de tus sonrisas que has descartado a
otro y que estas un paso más cerca de encontrar al elegido.
Piensas que el destino no existe y que son las personas las
que forjan su camino con sus actos pero yo, amiga mía, sé que tu futuro está
escrito en las estrellas y que las olas del mar te lo susurran. Tal vez sea el,
tal vez no pero ten claro que siempre, siempre serás tú. Guapa por fuera pero
mucho más por dentro. Sensible, cariñosa, comprensiva, risueña, alegre,
bromista…
Ríete, llora, arriésgate, disfruta y si viene algo malo
tranquila nunca una derrota, siempre una lección.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Esperanzas debidas
Irónico,
como el vaso vacío que rebosa, como llover sobre mojado o como
llorar lágrimas secas. Así es como de nuevo la cabeza le echa un
pulso al corazón, tirando de la cuerda más de lo normal para
provocar esa reacción que le obligue a parar en seco. De
nuevo escribiendo con la esperanza de no borrar estas letras.
Esperanza...
Ese camino a recorrer que te lleva a la peligrosa estabilidad de emociones, sutil sensación que se parece a la felicidad. Tal vez sea por el simple hecho de que su vaivén nos provoca un extraño placer al que es fácil acostumbrarse, todos tenemos un lado masoquista que sacamos en ocasiones. La incertidumbre nos inspira y nos hace querer más. Y es que veces sólo por el hecho de querer esa sensible estabilidad decidimos asumir el riesgo y sentir esa temida ESPERANZA.
Esperanza...
Ese camino a recorrer que te lleva a la peligrosa estabilidad de emociones, sutil sensación que se parece a la felicidad. Tal vez sea por el simple hecho de que su vaivén nos provoca un extraño placer al que es fácil acostumbrarse, todos tenemos un lado masoquista que sacamos en ocasiones. La incertidumbre nos inspira y nos hace querer más. Y es que veces sólo por el hecho de querer esa sensible estabilidad decidimos asumir el riesgo y sentir esa temida ESPERANZA.
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