Sé que tienes miedo. Sé que estas asustada. Sé que piensas y
piensas, que le das mil vuelta a la cabeza a cada palabra que sale de su boca,
a cada caricia y a cada beso. Sé que estas asustada por lo que pueda pasar, que
puede que esto acabe de la misma manera que empezó, de improviso, o que por el
contrario puede que siga para adelante y se convierta en una cosa seria. Con
miedo a la monotonía, a la rutina…
Lo sé, yo también lo he sentido. Pero es lo que toca. Tienes
que darle tu corazón y con él la confianza de que no te lo destroce.
Si te merece de verdad, lo tomara en sus manos y lo guardara
como lo que es, un tesoro. Rojo, brillante y latiendo por él. Si por el
contrario lo rechaza y te lo devuelve tranquila, no pasa nada, cógelo con tus
manos, míralo y dile con la más amplia de tus sonrisas que has descartado a
otro y que estas un paso más cerca de encontrar al elegido.
Piensas que el destino no existe y que son las personas las
que forjan su camino con sus actos pero yo, amiga mía, sé que tu futuro está
escrito en las estrellas y que las olas del mar te lo susurran. Tal vez sea el,
tal vez no pero ten claro que siempre, siempre serás tú. Guapa por fuera pero
mucho más por dentro. Sensible, cariñosa, comprensiva, risueña, alegre,
bromista…
Ríete, llora, arriésgate, disfruta y si viene algo malo
tranquila nunca una derrota, siempre una lección.
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